Déjame entrar
por la ventana de tus ojos y saltar al patio
grande que en tu alma abrió el Señor y descubrir en el
bullicio a mis amigos y sentir que estoy
en casa y
que todo está mejor.
Déjame oír la
música de tus palabras cuando dices
Jesucristo todo resplandece
en ti y
al sonreírnos hombre auténtico y sereno
siento que
puedo ser bueno y hay un cielo
para mí. Deja que vuelva a
aferrarme de tu mano deja que encuentre
en tu mano mi lugar déjanos Juan Bosco
porque te amamos llamarte Padre una
vez más. Invítame a rezar
contigo avemaría de rodillas
pero luego haz que me ponga
de pie dibuja el signo de la cruz sobre mi vida guía mi mano
temblorosa tú que sabes de la
fe. Y déjame jugar por
ti el mejor partido nuestro campo
estás mirando quiero dedicarte
un gol porque adivino en mi gozar por tu presencia la mirada de otro
Padre la
asistencia de su amor. |